

¿Qué es el Spiking?
El spiking es una forma de sumisión química que consiste en administrar sustancias psicoactivas a una persona sin su conocimiento, ni consentimiento para incapacitarla y facilitar agresiones o cometer delitos. Puede ocurrir agregando este tipo de sustancias como benzodiacepinas, GHB, entre otras en todo tipo de bebidas. El objetivo es anular la voluntad de la víctima causando sedación, pérdida de memoria o desorientación, lo que impide su capacidad de defensa o resistencia.
Señales de alerta:
Si sospechas que has sido víctima de spiking, presta atención a estos síntomas:
-
Debilidad repentina o mareos intensos.
-
Pérdida de memoria (lagunas mentales) sobre lo ocurrido.
-
Desorientación grave o pérdida del equilibrio.
-
Sensación de estar bajo los efectos del alcohol sin haber consumido lo suficiente para ello.
¿Qué hacer en caso de sospecha?
-
Busca ayuda inmediata: Acude al personal de seguridad del establecimiento o a servicios médicos.
-
No te quedes sola/o: Asegúrate de estar acompañada/o en un lugar seguro.
-
Denuncia: Es crucial acudir a un centro hospitalario lo antes posible para realizar pruebas de toxicología, ya que muchas de estas sustancias se eliminan rápidamente del organismo (a menudo en pocas horas).
